Por Jerónimo Lorente.
Como muchos conoceréis, se está haciendo una exposición arqueológica en el Palacio del Infantado de Guadalajara, titulada “El Alto Tajo antes de Roma”. Se trata de una excelente exposición sobre la Celtiberia en nuestra comarca de Molina, que vale la pena visitar. En principio la exposición iba a retirarse el 29 de enero, pero ante el éxito de visitantes han decidido mantenerla hasta el 4 de marzo.
Viendo la exposición, no solo nos damos cuenta de su riqueza arqueológica, sino también de los muchos esfuerzos que hay detrás de la misma; del gran trabajo profesional e intelectual de estudio, investigación, excavaciones y museístico de unas cuantas personas de la tierra, que es de justicia reconocer y agradecer. Chapó, sobre todo, a los Amigos del Museo de Molina por la joya de museo que han creado y consolidado. Sólo con mucha vocación, preparación y una dedicación constante, se puede hacer algo tan grande.
Sin embargo, es lamentable, por no decir indignante, que se haya promocionado la exposición bajo el falso título de “El Alto Tajo antes de Roma”, que distorsiona por completo la verdad del ámbito de la exposición, que es el de toda la comarca de Molina y no sólo, ni principalmente el del Alto Tajo. Sólo un 13% de los pueblos y un 23% de las piezas expuestas están dentro del área del Parque Natural del Alto Tajo, mientras que el 100% de pueblos y objetos presentados están dentro del ámbito de la Comarca de Molina de Aragón.
Con este falso título, se falta a la verdad, a la historia, a la geografía y al propio sentido común y se ningunea y perjudica gravemente la oferta turística cultural de toda la comarca, cuya mayor parte de riqueza arqueológica y de otros componentes culturales y patrimoniales, no está principalmente dentro del ámbito del Parque Natural del Alto Tajo, sino en el resto de la comarca.
Es evidente, que los topónimos de Molina-Alto Tajo o Alto Tajo a secas como reza el título de la exposición son falsos, discriminadores y ahistóricos. Cierto es, sin embargo, que el topónimo que por tradición, identidad, historia, geografía y características sociales y administrativas le corresponde a la zona, es el de Comarca de Molina o, si se quiere, el de Señorío de Molina. Cualquiera de estos dos nombres es expresión de la comarca y de lo que hay dentro de ella. Era muy sencillo en esta ocasión encontrar un título coherente, ya que el ámbito de la comarca y el de la exposición coinciden plenamente. A bote pronto, se me ocurre unos cuantos: Comarca de Molina antes de Roma, Señorío de Molina antes de Roma, Tierra de Molina antes de Roma, Vertientes del Tajo y del Ebro en la Celtiberia molinesa, La Celtiberia en la Comarca de Molina, La Celtiberia en el Geoparque de la Comarca de Molina, etc.
Es pues, de un descaro insuperable, que se haya llegado a preferir la utilización de un título mentiroso con tal de proyectar sectariamente la imagen de una parte menor de la comarca, que basarse en la verdad y, con ella en la mano, promocionar la imagen de la riqueza cultural de toda la comarca de Molina. Y es inadmisible, que se haya hecho desde el propio Leader, que es quien ha organizado la exposición, según consta en el díptico publicado al efecto. Digo inadmisible, porque el Leader maneja dinero público y desarrolla su actividad y otorga sus ayudas en el ámbito de toda la comarca, lo cual le obliga a actuar sin hacer discriminaciones con ningún área de la misma. No deja de ser una pura farsa, ayudar desde el Leader a la construcción de casas rurales y otras actividades turísticas en toda la comarca, para después, a efectos de promoción, apoyar solamente al área del Alto Tajo y marginar absolutamente a la mayoría de la zona.
Todavía hay gente de la zona que anda instalada en la idea de que la política turística de la JCCM solo promociona al Alto Tajo y a la ciudad de Molina, mientras se margina totalmente al resto. Esto, por sí mismo, ya sería una brutal arbitrariedad política, porque la comarca y su riqueza turística no son sólo la ciudad de Molina y el Alto Tajo, que son las dos áreas incluidas en la marca turística que nos impusieron desde la JCCM. Sin embargo, la realidad es aún muchísimo peor, ya que la ciudad de Molina también queda marginada de la citada promoción. Por si alguien lo duda, estos son los números hasta el momento, comprobables y comprobados, en la promoción turística de la comarca: Más 11 millones de euros en el Alto Tajo, 280.000 euros en Molina ciudad y ni un solo euro en el resto de la comarca.
Nada tiene pues de extraño, que ahora nos vengan con el falso título del Alto Tajo antes de Roma, omitiendo por primera vez de forma pública el nombre de Molina. Con ello no hacen otra cosa, que mostrarnos la realidad que reflejan los números; esto es, que la ciudad de Molina tampoco cuenta. Y lo que no dicen los números, pero lo agrego yo, es que los programas de promoción turística nos los han venido presentando mentirosamente, como proyectos para promocionar toda la comarca.
En fin, cuando existe contradicción entre lo que se dice y lo que se hace, lo que mandan son los hechos y estos son: que aquí, en esta comarca, todo lo que no sea Alto Tajo no existe o les sobra, incluida la ciudad de Molina.
Hay gente que desconcertada se pregunta: ¿Y por qué vienen denominando Molina-Alto Tajo a la Comarca de Molina desde los medios oficiales y oficiosos? A mi juicio, por tres ocultas intenciones: La primera, para confundir y engañar a la gente y hacerle creer, que con poner la ciudad de molina ya está incluida la comarca. De todos es conocido el miedo patológico, por no decir ridículo, que siempre han tenido quienes nos gobernaban a mencionar la palabra comarca. La segunda, a que a ellos mismos les debió parecer demasiado descarado, caciquil e infumable empezar a llamarle de golpe y porrazo Alto Tajo a toda la comarca y que quedaba más disimulado ponerle al lado la ciudad de Molina, aunque después a la hora de la verdad no la tuvieran en cuenta. Y la tercera, porque temporalmente, el conocidísimo nombre de Molina les venía de perlas para orientar a los turistas por dónde quedaba el Alto Tajo, que era lo único que les importaba promocionar y como ahora el Alto Tajo, ya se conoce lo suficiente, pues el nombre de Molina les sobra y lo quitan.
Muy ciegos habríamos de estar, para no darnos cuenta, que la oferta turística de la comarca es muy rica y variada y que no se compone solamente de los maravillosos paisajes del Alto Tajo, sino que contiene también otros excelentes espacios naturales de gran atractivo paisajístico e interés ornitológico en algunos casos, como los sabinares del la Sexma del Campo, el Barranco de la Hoz, el Valle del Mesa, la Sierra de Caldereros o la lindante laguna de Gallocanta, amén de una vasta riqueza cultural y patrimonial, con excelentes muestras del arte románico, espectaculares yacimientos arqueológicos a lo largo y ancho de toda la comarca, interesantes y magníficos castillos de gran significado estratégico, importantes palacios y casonas rurales, abundante arquitectura religiosa, etc.
Todos los ricos y variados productos o elementos turísticos que a vuela pluma acabo de reseñar, están en forma de folletos en los expositores de cualquier establecimiento o casa rural de la comarca. Y junto a ellos, otros relativos al Monasterio de Piedra, Medinaceli, Daroca, el Castillo de Peracense, Albarracín etc., que son otros grandísimos atractivos turísticos que rodean nuestra comarca, Y no están estos folletos en sus estanterías porque sí, sino porque tienen que promocionar su negocio como más les interesa, ya que la pésima y arbitraria promoción que hace la JCCM no les sirve. Si informan al turista de toda la oferta descrita, no creo que sea para tirarse piedras a su propio tejado, sino porque están al loro de todo lo que les resulta atractivo y les gusta ver a los turistas que nos visitan.
Saben que informarles sobre el Alto Tajo y sus paisajes es necesario, pero limitado y que atraen mucho más al turista, mostrándoles toda la rica, variada y complementaria oferta que pueden manejar desde el lugar de la estancia.
Si la JCCM no quiere hacerse cómplice del sectarismo y la arbitrariedad de anteriores gobiernos autonómicos, tendrán que dar de lado cuanto antes a esta caprichosa manera de promocionar el turismo en nuestra comarca. Para reconducir las cosas les basta con reunir al sector del turismo, escucharlo atentamente y ellos le darán información acertada más que de sobra, de cómo debe hacerse la promoción, porque lo están haciendo todos los días. Por cierto, no alcanzo a entender, como estando tan harto el sector de estas arbitrariedades no se reúnen todos los afectados y se ponen de acuerdo en solicitar una entrevista a la Sra. De Cospedal o al Delegado de la Junta para exponerles sus razones de cómo debe promocionarse la comarca para salir todos favorecidos: los del Alto Tajo y los demás.
La actual JCCM, téngase en cuenta, no está hipotecada ni contaminada de los despropósitos y el sectarismo con el que actuaron los gobiernos monocolor anteriores. Es por ello, el momento más indicado para reconducir la promoción del turismo en la zona, y crear una marca turística, una página web y unas rutas, que sean representativas y orientativas de toda la comarca y de todos sus recursos turísticos, sin mermar por ello la promoción del Alto Tajo, sino todo lo contrario, ya que esa zona puede y debe beneficiarse tanto de la promoción turística de toda la comarca, como de forma propia desde la Dirección General del Parque Natural, que actualmente no está haciendo nada relevante en este sentido.
Es de desear, por último, que esta excelente exposición de la Celtiberia continúe su periplo y se siga viendo en más salas, pero nunca más bajo el falso título El Alto Tajo antes de Roma.
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