oct 04 2011

El Parador de Molina: La obra de nunca empezar.

Category: Comarca,MolinaRedactor TM @ 16:52

Jerónimo Lorente.

El Parador Nacional de Molina de Aragón se ha convertido en la obra de nunca empezar. Ni siquiera la colocación de la primera piedra del día 14 de septiembre, es indicativo de que el gobierno del PSOE vaya a empezar las obras antes de acabar su mandato legal. Más bien parece otro burdo intento de hacerse propaganda electoral por segunda vez. La primera fue en las elecciones autonómicas y municipales de mayo.

Como todo el mundo sabe, el día anterior al inicio de la campaña electoral de los comicios de mayo – ¡oh casualidad! –  el Consejo de Ministro tomó el acuerdo de asignar una partida económica para hacer las obras del Parador y encomendar su construcción directamente a la empresa pública Tragsa para ganar tiempo –decían- y empezar las obras de forma inminente. Durante toda la campaña nos estuvieron martilleando los oídos con las cantinelas de que todo estaba ya listo para empezar a construir el Parador y que ese acuerdo del Ejecutivo se había conseguido gracias al empeño y la tenacidad personal en las gestiones del entonces Presidente de la Comunidad Autónoma, Sr Barreda, con el propio Presidente del Gobierno de la Nación. ¡Dios quiera que tan denodados esfuerzos no acaben pasando factura a la salud del ya ex-Presidente Regional! Esperemos que no.

Ahora, cinco meses después, las obras siguen sin iniciarse y ha quedado patente que aquella promesa, no era otra cosa que burda fraseología electoralera, dicho sea en el sentido más despectivo del término. Que tras ese engaño, nos vengan de nuevo intentando sacarle tajada electoral a la colación de la primera piedra, es una torpe maniobra, que se está volviendo en su contra, ya que de esta situación sólo pueden salir mínimamente airosos, trayendo las máquinas al tajo y empezando las obras de verdad antes de que empiece la campaña electoral. Pronto saldremos de dudas.

 Confieso que nunca he tenido tantas dificultades para encontrar los porqués de una acción política, como en esta ocasión. Visto desde el punto de las necesidades de la comarca de Molina y de lo que demanda su ciudadanía, es evidente que no tiene explicación ni justificación, que seis años después esta obra esté sin empezar. Pero lo verdaderamente sorprendente, es que tampoco la tiene desde la lógica de los intereses partidistas y electorales del PSOE, que quedan todavía más dañados al poner la primera piedra y no empezar las obras, dado que esta nueva mentira no se la traga una ciudadanía que está ya muy escamada.

Recapitulando un poco, todos sabemos que la propuesta de hacer un Parador Nacional en Molina con la mayor urgencia posible, la hizo el PSOE en el año 2005, a fin de intentar paliar, en lo que se pudiera, aquel dramático desastre ecológico y humano que trajo consigo el devastador incendio que asoló 13.000 has de bosque en nuestra comarca.

 Se nos dijo entonces, que las obras empezarían en 2007, después que en 2008, más tarde que en 2009 y cuando estábamos ya hasta el gorro de promesas incumplidas, se  acerca el Presidente de la JCCM a Molina a finales de mayo de 2010, no a comunicarnos el inicio de las obras que era lo que esperábamos, sino a presentarnos la maqueta, lo cual se lo tomó mucha gente, y con toda la razón, como una auténtica tomadura de pelo, del mismo modo que se está tomando, el que cinco meses después de anunciarnos el inminente inicio de las obras, nos vengan con la parafernalia de la primera piedra, pero sin la voluntad de iniciar las obras de una puñetera vez antes de acabar su mandato.

Por otro lado, a la decepción ciudadana de no hacer el Parador, hay que sumarle el flagrante incumplimiento de la otra gran promesa electoral -la Autovía Alcolea-Monreal- que fue anuncia enfáticamente por el Presidente del Gobierno, Sr Zapatero, en un mitin electoral celebrado hace cuatro años en Guadalajara.

Así, pues, dejar las obras del Parador empezadas, era el único resquicio que tenía el PSOE para redimirse un poco ante la gente de esta comarca por sus despropósitos y sus promesas incumplidas y para que la gente les pasara la menor factura electoral posible, ya que sus demoras y demagogias electorales anteriores, quedarían paliadas por el alegrón que nos llevaríamos los ciudadanos y ciudadanas de esta Comarca, al ver, por fin, iniciada la construcción de una infraestructura tan necesaria dentro de la lucha por combatir la despoblación y por el alivio que supone, además, el saber que una vez que las obras están empezadas, el nuevo gobierno que salga de las urnas, está mucho más forzado, presionado y obligado a continuarlas. Resulta, pues, contrario a la lógica y al sentido común, que el PSOE no inicie las obras y siga tirando piedras, no sólo a los tejados de la gente, sino al suyo propio.

Si descarto la enajenación mental de los dirigentes del PSOE -que la descarto- que tengan encomendada la tarea del Parador, solo me queda admitir que yo no sé analizar las cosas, que puede ser, o que hay alguna razón oculta que se me escapa. A no ser que la razón sea la hipótesis que sustenta un buen amigo mío, de que la sensación de derrota electoral les hubiera producido tanta desgana y hundimiento, que ya les diera todo igual y no les apeteciera, ni siquiera corregir errores tan fáciles como estos, que irían en beneficio de la ciudadanía y del propio partido socialista. Y quien sabe si no se están guardando una carta en la manga y cualquier día de estos aparecen las máquinas por el tajo. Ojala que sea eso y que el equivocado sea yo.

Pero si bien es cierto, que el culpable de que no estén las maquinas en el tajo es el PSOE, que es quien está gobernando (el Parador es un asunto del Gobierno de la Nación y no de la Comunidad Autónoma) sería torpe y muy peligroso no darnos cuenta  y no estar prevenidos de lo que nos puede esperar con el PP, en el caso que gane las elecciones, como dicen las encuestas.

 Este partido debe ser emplazado también por la ciudadanía de la comarca para que salga de su cómoda madriguera en la que deliberadamente se ha escondido, nos dé la cara y nos diga públicamente si está por hacer el Parador y por sumarse a la exigencia y a la presión que está ejerciendo la sociedad civil para que las obras se inicien inmediatamente. Es muy sospechoso que un partido como el PP, que se caracteriza por criticar todo lo que hace el PSOE, esté bien o esté mal, siga callado y sin exigirles a los socialistas que se inicien las obras de inmediato. Y más sospechoso resulta todavía si pensamos que una postura de exigencia por parte del PP,  actuaría a favor de corriente y, además, en plena precampaña electoral. ¿No será, acaso, que piensan ganar las elecciones, pero que no quieren hacer el Parador, o al menos por ahora, y que la razón de callar se deba a que a ellos también les beneficia el que no se inicien las obras para no verse presionados a continuarlas después? Sólo conocemos del PP sobre el particular, las lamentables declaraciones de su diputado, Ramón Aguirre, a la prensa a mediados de septiembre, que van en la dirección de poner palos en las ruedas y que las obras se demoren.

No sé si el Gobierno iniciará las obras de inmediato, ojala que sí, tampoco  si el  principal partido de la oposición se lo exigirá, por fin, ojala que también, ni si las instituciones que controlan y tutelan ambos partidos, incluidas las locales, dejarán de hacer como el avestruz y se sumarán a la causa comarcal por primera vez. Lo que sí puedo asegurar es, que me produce vergüenza ajena y mucha pena, ver la actitud que mantienen los aludidos, en relación al Parador y a otras necesidades comarcales, en contraste con la sociedad civil a la que dicen representar, que se ve obligada a movilizarse por su cuenta una y otra vez, ante la inhibición de tantos políticos que pasan de las necesidades de esta marginada tierra, entre ellos -¡qué lamentable!- algunos de la propia comarca.

Por Jerónimo Lorente. Octubre 2011.

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2 Respuestas a “El Parador de Molina: La obra de nunca empezar.”

  1. Juan José Fernández dice:

    Un saludo, Jerónimo.
    Comparto muy mucho tu visión sobre asuntos molineses, también tus diagnósticos; por supuesto, primero, tus sanas e ilusionadas inquietudes. De no existir, habría que inventarte. Eres imprescindible para estas tierras…como lo es La Otra Guadalajara, la ¿única? institución que en la práctica viene haciendo algo realmente digno y merecedor de gratitud.
    La verdad que, cual si adivinases mi pensamiento, te has adelantado hasta en el mismo título, “Las obras de nunca empezar”, que me rondaba para el caso -¡a quién no!-, hasta la guinda final (traca) de que entre quienes se inhiben ante las necesidades de esta marginada tierra se encuentran, por desgracia, muchos “políticos”(sic)…de esta misma comarca. A veces me pregunto si no nos estarán diciendo, a su florentino -e irresponsable- modo, que “el último apague la luz”.
    Nos toman el pelo por activa, pasiva y perifrástica, antaño y hogaño, antes de Franco y, por supuesto, con Franco: ¿acaso la idea del Parador no apareció ya con Fraga y con su ínclito sucesor, Sánchez Bella? Este último, por cierto, de Tordesilos, que al parecer no está por Laponia.
    También ahora, incluso más, en democracia, con “los unos” y con “los otros” de esta España autonómica y “pocera”: ¿o es que hay diferencia?
    Vamos, cual si se inspirasen todos en aquella Colección de las Mejores Coplas de Seguidillas, Tiranos y Polos de Juan Antonio de Zamácola, de hace ya doscientos años: “Eres tonto de noche, tonto de día, tonto por la mañana y al mediodía: no me acordaba que también eres tonto de madrugada”. Molineses todos.
    …E SEÑOR DE BISCAYA E DE MOLINA (nuestros Reyes). ¡Cómo han evolucionado los tiempos! Para unos el Basque Culinary Center (valga Guipúzcoa, por Vizcaya), y hasta el Museo del Chacolí en un abrir y cerrar de ojos (nos alegramos, claro está). Para otros la zanahoria de un Parador que nunca llega.

  2. jerónimo dice:

    Gracias por tu comentario, Juan José. No merezco, en absoluto, el elogio que me haces; pero sí comparto totalmente lo que dices de La Otra Guadalajara. Aprovecho para poner de relieve algo tan determinante como es: el apoyo, reconocimiento y solidaridad generalizada, que recibe La Otra Guadalajara de las personas profesionales e intelectuales de la comarca o que tienen relación con ella, donde tú, Juan José, eres uno de los principales ejemplos, por tus ideas de lo que por aquí acontece, por tus sugerencias y propuestas siempre sólidas y bien fundadas y por tu implicación directa y sincera, cada vez que las circunstancias te lo permiten, en las acciones que desde la Coordinadora de Asociaciones o desde La Otra Guadalajara se llevan a cabo para intentar invertir la actual tendencia.
    No son tiempos, los de nuestra comarca, para teorías sin compromiso, ni tampoco para la acción práctica ciega y sin norte; son tiempos para intentar el resurgir de nuestra tierra con ideas claras orientadas hacia el futuro y hacia la urgencia y para implicarse en la acción y forzar a los políticos e instituciones que no están por la labor. En este contexto, es impagable la postura comprometida de los profesionales e intelectuales vecinos, hijos y amigos de esta comarca, de estar donde tienen que estar, de converger en sus inquietudes y opiniones con lo que demandan las asociaciones de la sociedad civil y de apoyar, respaldar e implicarse en sus acciones. Y ahora, en concreto, en la exigencia de que se inicien las obras del Parador y que no se vayan de rositas quienes nos prometieron hacerlo.

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